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viernes, 24 de julio de 2015

Por qué ponerse protector solar es paleo

Imaginaos que a la gente más sedentaria de España le diera de golpe el pronto de decidir hacer el camino de Santiago.

Sus pies probablemente cogerían un aspecto semejante al de la imagen siguiente:

Fuente: http://baguette.over-blog.fr/
Gente que nunca ha movido sus pies más de 5000 pasos diarios, siendo generosos, decide de golpe caminar durante 20km con un saco de dormir a cuestas. ¿Es que caminar es malo? Obviamente no, lo que ocurre es que no hemos tenido una buena adaptación.

Voy a asumir que aquí todos habéis visto Matrix. ¿Recordáis esta escena?


Cuando Neo sale de la cápsula donde se encuentra esclavizado por las máquinas, todo su cuerpo le duele. ¿Por qué?, le pregunta a Morfeo. Porque nunca antes los habías utilizado, le responde.

Con el sol, tomar el sol me refiero, pasa algo semejante. Durante el año pasamos muchas horas dentro, cuando llega la primavera, aunque apetece estar al solecito, durante las horas más brillantes es posible que estemos trabajando. Quizá en abril, en Semana Santa, hagamos una barbacoa con los amigos y ahí nos dé un poco de sol, pero lo haremos con algo de abrigo, que aún hace fresquito. 

El patrón que seguimos de exposición solar es una absoluta locura. Igual que los pies se nos hincharían tras  20km de camino diario durante semanas si somos sedentarios, no podemos pretender que la piel pálida de un oficinista pueda hacer frente al estrés que provoca la exposición directa al sol a mediodía en verano. Aunque no sea natural, aunque no hayamos evolucionado poniéndonos cremas bronceadoras, tenemos que protegernos del exceso de sol, porque no hemos dejado que nuestra piel cree sus propias defensas. Eso por no hablar de que es dudoso que si no nos preocupara tener la estética de una tez bronceada, nos fuéramos a tostar a mediodía al sol, cuando después de salir del agua podríamos resguardarnos a la sombra, con lo bien que se está. Para los lectores pro-paleodieta, ponerse protector solar no es paleo, ni estar pálido, pero acabar siendo una gamba tampoco.


Aún así, no trataría de ser muy extremo. El sol es saludable, también lo es caminar. No porque os podáis hacer daño en los pies si los usáis de un modo extremo sin entreno, no implica que tengáis que poner zapatos súper-acolchados (mucho mejor usar zapatos minimalistas, o barefoot); de la misma manera, no tenéis que poneros en invierno una crema solar de factor extremo por miedo a lo que pueda hacer el sol. En España, entre un 50 y un 70% de adultos sufren de deficiencia de Vitamina D, un tipo de vitamina que los humanos generamos en las células de nuestra piel cuando nos da el sol (también existen otras fuentes dietarias, pero el sol es la principal), es tan importante que los homo sapiens que salieron de África se adaptaron a tener una piel más clara que fuera más eficiente en su síntesis. El sol es saludable, pero en las dosis adecuadas, con las que evolucionamos a recibir durante el año, pero no lo es recibirlo a picos extremados.

Lo importante siempre es contextualizar la información. Si sois pálidos de piel, no os suele dar mucho el sol, haced caso a las recomendaciones: evitar sol a mediodía o ponerse alguna protección alta, tratad de evitar las quemaduras solares al igual que trataríais de evitar que se os hincharan los pies como pelotas. ¡Eso por no hablar de lo incómodo que es!
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martes, 23 de junio de 2015

Mi opinión sobre el Summit Paleo 2015


Este último fin de semana he tenido la oportunidad de ir al Summit Paleo. Además de poder volver a ver algunas caras conocidas y a otras nuevas con las que me alegré mucho de coincidir por primera vez para poder charlar, tuve por supuesto la opción de escuchar un total de 10 charlas (me perdí una por incompatibilidad de horario).

Si leéis un poco mi blog, sabréis que mis ideas respecto a la nutrición se encuentran bastante alineados con los de la hipótesis evolutiva, pero también sabréis que tampoco soy un 'paleo' al uso, ni uso terminología relativa al mundo, no os llamo manada, ni tribu, ni nada semejante. Personalmente no me considero paleo, sólo una persona de mente inquieta que comprende que la evolución ha de ser tenida en cuenta en la nutrición, aunque sea por un puro tema de elegancia teórica. Pero no creo que haya que pasarlo por la etiqueta en cuestión porque da lugar a mucha confusión.

Por lo que he visto en redes, a la mayoría de gente le ha gustado, pero personalmente creo que hay unas cuantas cosas que se le podrían achacar y tienen que ser dichas. No pretendo ser hiriente, sino más bien constructivo.

A grandes rasgos creo que la gran falla del Summit ha sido una falta de coherencia en el nivel de divulgación. De las 10 charlas, ha habido algunas que parecían una clase maestra de fisiología, y otras, una especialmente, que resultaban muy básicas y bastante manidas. Aún con esas, personalmente habría organizado las charlas de una manera diferente, para alternar charlas más formales en donde el vocabulario de bioquímica era común, con otras más alcanzables para un público no especializado. En mi opinión, los mismos ponentes, pero con un poco de esfuerzo de organización para igualar el nivel a algo más o menos alcanzable para quienes no son sanitarios, pero sin aburrir a quienes lo sean, habrían dado una experiencia mucho mejor.


Charla de Xavi Cañellas: Microbiota Gut-Brain Axis 

Una charla un poco intensa, demasiado técnica. Habría ganado mucho puesta en otra hora, habría empezado con una charla algo más introductoria para ir calentando nuestras mentes. Con todo, a pesar de lo formal del continente, su contenido me pareció muy interesante, hablando de cómo la flora bacteriana afecta a distintos procesos, incluso a nuestro cerebro: nuestras bacterias intestinales pueden afectar a nuestros procesos mentales (toma ya). Tengo pendientes algunas cosas que mirar.


Charla de Wilfredo Ricart: Medicina evolutiva enfocada al problema de la obesidad, la diabetes y la lucha contra la infección

En mi opinión la mejor charla del congreso. Un gran divulgador con un gran conocimiento técnico que sabía mantenerse en el delicado límite entre el lenguaje formal y el divulgativo. Nunca había visto a alguien explicar tan bien el concepto casi esotérico de la inflamación sistémica y cómo esto afecta a nuestro sistema endocrino. También se tocó la conexión con el cerebro, con algunos ejemplos graficos, como el de la orina del gato que afecta la microbiota del ratón para que le pierda el miedo y le sea más fácil cazarlo.


Charla de Carlos Pérez: Intestino, el epicentro para la resolución de los trastornos inmunitarios

Esta charla me interesaba especialmente porque el asunto de las enfermedades autoinmunes y la microbiota me parece de los temas más interesantes que hay hoy en día en nutrición. Tristemente la charla no estuvo a la altura de las expectativas, fue floja y casi más una divagación de fisiología humana demasiado técnica y sin apenas contextualizar, mezclado con otras alegorías demasiado básicas.


Charla de José Campillo: Entrevista

La entrevista/charla, de interesante formato fue más floja de lo que uno esperaría de un grande como él, el autor de El mono obeso. Información desactualizada y afirmaciones muy dudosas como lo de que el ser humano es un carnívoro que come algunas plantas, no un omnívoro (???). Creo que esta habría sido una charla ideal para iniciar el congreso, aunque entiendo que siendo una de las estrellas se la quisieran guardar para más adelante.


Charla de Paris Fernández: Mitos y verdades sobre el colesterol

Tras unas cuantas horas hablando de inflamación y la microbiota intestinal, Paris nos dio una charla al uso sobre el colesterol. Lo importante no es el colesterol total, ni siquiera el LDL, es el número de portadores de LDL, más o menos lo que dijo Centinel en su blog tiempo atrás o yo mismo que completé con la misma analogía sobre los coches y la carretera. La charla no es que estuviera mal, era correcta, pero me pareció demasiado básica sobre todo viendo el nivel de otras. ¿Había alguien que hubiese decidido pagar los 85€ por ir ahí que no supiese ya la historia del estudio de los 7 países y la ciencia del colesterol? Esperaba algo más, sobre todo tras haber oído que su charla del año pasado había sido de las mejores.


Charla de Néstor Sánchez: Leptina

De un modo semejante a la charla de Carlos Pérez, la charla de Néstor dio demasiadas vueltas para poder hablar de la leptina. De nuevo, una torrentada de procesos fisiológicos que no parecían llegar a converger ni a contar una historia. Ni siquiera utilizó la información más actualizada para hablar de ella, hay estudios interesantes según me explicaron en humanos, de la Universidad de las Islas Baleares. Una pena teniendo en cuenta lo interesante que es el tema de la leptina, una charla de nivel más ajustado y más organizada se habría visto mucho mejor


Charla del Dr Villegas: El papel de los ácidos grasos en la evolución

Uno de los expertos españoles en el tema desde hace más tiempo, y en una forma espléndida a pesar de su avanzada edad. Aún así, vendiendo DHA él mismo (o su hijo), centrar una charla de horribles diapositivas en la importancia de ese tipo de omega-3 y su suplementación no sé si era lo más adecuado, a pesar de que hay que concederle que es muy buen orador. ¿Su momento culminante? Cuando demostró que el DHA era un ácido graso esencial porque en un caso clínico de un niño con un defecto genético necesitaba sí o sí tomar DHA. ¿No necesitamos en realidad la vista porque hay gente ciega? Yo también tengo mis dudas de si podemos vivir óptimamente sin DHA, pero es que él sería los primeros en criticar a un vegetariano haciendo una argumentación semejante. Esperaba aprender algo en la charla y sinceramente... no. 


Charla de Marcos Vázquez: El homo sapiens y la guerra de sexos

La charla más arriesgada del congreso. ¿Qué diferencias culturales podemos inferir de las diferencias biológicas entre hombres y mujeres? Algunas afirmaciones eran en mi opinión discutibles y otras deberían reservarse para entornos académicos, por ejemplo el decir que la falta de confianza en sí mismas de las mujeres sea algo biológico, podría escribir una entrada entera sobre el tema a base de divagaciones y no es este el propósito, siendo un tema tan complejo lo raro habría sido que todos estuviéramos al 100% de acuerdo. Todo aún así muy bien argumentado como el autor de Fitness Revolucionario nos tiene acostumbrados. Otra de las grandes charlas del Summit Paleo.


Charla de David Vargas: Dismenorrea e inflamación

David decidió hablar de la dismenorrea: dolores menstruales. Una charla interesante, aunque de nuevo muy técnica para el que creo era el nivel promedio de la audiencia. Trató de darle coherencia a lo dicho el día anterior, algo de agradecer para quienes no fuéramos capaces de seguirlo todo. Mencionó el papel de cierto tipo de grasas que contrarrestan los efectos fisiológicos de la inflamación,  resoleomics, que parecían interesantes. Es algo que tengo que mirarme mejor porque a mí aprender nutrición en HIIT, no me va bien.


Charla de Miquel Llorente: Una historia evolutiva de 65 millones de años

De nuevo, el propósito de la charla era semejante a la de Marcos pero sin diferenciar entre sexos. Hablando desde el punto de vista de la primatología, este doctor en psicología nos habló de las estructuras sociales de los primates, relacionándolas con la nuestra propia. Otra charla muy interesante, para la que lamento que mi fatiga mental no me permitiera disfrutarla al 100%.

Para la charla de Airam ya no estuve presente, así que no puedo dar mi opinión.


Conclusiones finales

Quiero terminar con algunos comentarios generales:
  • Ha faltado una unificación del nivel de las charlas. Si la intención era que fueran unas charlas divulgativas para población interesada pero no especializada, no lo he visto así y ha faltado una revisión de la organización para ello. Personalmente, las charlas más técnicas me costaron de seguir, y no es algo que me pase cuando veo vídeos de otros congresos semejantes, como el Ancestral Health Symposium, en EEUU. Valga decir que he estudiado algo de química en la universidad y no me es ajeno ver un proceso fisiológico.
  • Al menos, habría estado bien que hubiera una organización posterior para que, dentro de un mismo tema, las charlas fueran bien enlazadas.
  • (A posteriori) Habría dejado más tiempo para la discusión, 5 minutos para una charla de 1 hora es demasiado poco.
  • Creo que el precio de 85€ es excesivo. Sé que en DSP no hay nadie que cobre un duro, ni siquiera pagamos viajes para quien tiene que desplazarse, incluso si son ponentes invitados... de esa manera ahorramos muchos costes y podemos poner un precio de menos de 10€ ¿pero de ahí a justificar ese precio? No son necesarios ponentes famosos si luego dan charlas desactualizadas, ni tener azafatas que vayan repartiendo los micrófonos.
  • Las chicas (Virginia Gómez y Lucía Martínez) nos hicieron fijar en que no había mujeres ponentes. ¿Será verdad que la paleo es un mundo de hombres? (nótese que lo digo en broma, eh ). Personalmente, dudo que haya sido para nada premeditado.
  • Se habló mucho del concepto de la paleovida, que no es todo nutrición, pero estuvimos horas y horas sentados. ¿No podríamos haber hecho alguna actividad que implicara movernos? No necesariamente algo competitivo, pero algo un poco más práctico habría estado bien. Propondría hacer el próximo summit cerca de la playa  . Teniendo a un experto como Airam en paleotraining o a alguien como Daniel Ruiz entre el público como experto en barefoot, podríamos haber hecho cosas muy chulas.
  • En esto puede que tenga sesgo, pero el patrocinio de empresas de suplementación no me parece adecuado. Se trata de comer real, no de hincharse a pastillitas de prebióticos y probióticos, y si se toman, ha de ser un sanitario quien te lo recomiende por una necesidad clínica, no porque la persona ha oído que la microbiota es muy importante y justo había un puesto de venta al lado de la fruta.
  • Respecto al cátering, la verdad que no tengo queja (un poco de café no habría estado mal). Fruta ecológica y agua de coco para los que no se conformaban con el agua. 
  • Otra cosa que he echado en falta ha sido algo más práctico. Las típicas preguntas de "¿qué desayuno?", o alguien que diera una charla un poco más genérica dejando claro dónde están los grises: legumbres, ciertos cereales, lácteos para ciertas personas o fermentados... Para quienes ya estamos familiarizados. Hay muchas cosas que no están claras incluso desde el punto de vista más básico y no he tenido sensación de que se hayan expuesto así.

    Con todo, quiero agradecer a los organizadores por montar algo así. No es sencillo montar eventos, y movilizar a gente, ni conseguir ponentes que no te dejen en la estacada, soy consciente de que nunca es tan fácil como parece por fuera y no quiero ni mucho menos menospreciar su labor, que ha sido grande. Más bien al contrario, tienen la oportunidad de hacer algo grande, de mejorarlo hasta conseguir ser un referente, porque la audiencia la tienen y quiero pensar que escucharán estos comentarios sin cerrarse en las críticas.
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    miércoles, 20 de mayo de 2015

    Cambios genéticos en el ser humano

    Yasokichi Konikichi, luchador de sumo samoano
    En muchos textos en donde se habla de la dieta paleolítica, se exagera al afirmar sin remilgos que el ser humano no ha evolucionado apenas desde la introducción de los cereales. Podemos observar a poblaciones que han adoptado tardíamente una dieta occidental para ver hasta qué punto el ser humano ha sufrido adaptaciones a una dieta occidental. 

    En el libro Food and Western Diseases de Staffan Lindeberg, el tema se trata, aunque en cierta manera de un modo perpendicular:
    "Hoy en día, podemos ver una explosión de la incidencia de diabetes tras la introducción de un estilo de vida occidental. La situación en el Pacífico Sur es en cierta manera extraño, con una gran incidencia de diabetes entre jóvenes en países como Fiji, Samoa y Tonga[...]."
    De hecho podemos mirar los datos de incidencia de diabetes en países desarrollados y en desarrollo y ver las diferencias, como se puede ver en la imagen inferior. En países que están en proceso de occidentalización, una de las enfermedades más claramente relacionadas al estilo de vida occidental, la diabetes, tiene una distribución por edades totalmente diferente. No es un secreto que en Brasil, uno de los países estandarte de los países en vías de desarrollo, los problemas relacionados con la obesidad infantil están llegando a la situación de alarma nacional. Otro ejemplo es una mayor incidencia de obesidad entre estadounidenses de raza negra o latinos, que en blancos descendientes de europeos [1]. Podríamos decir que se trata de un problema monetario, ya que en Estados Unidos la poblacíon de raza blanca tiene un nivel de renta superior y hay buena correlación entre calidad de la dieta y nivel de renta. Pero una vez se analizan las diferencias entre raza por nivel de ingresos, los datos siguen mostrando esa diferencia entre etnias.

    Wild et al. Diabetes Care (2005)  [2]


    En el estudio citado, si lo miráis, se utilizan dos fuentes distintas de datos: EHDIC-SWB y NHIS 2003. En el primero no se ve ninguna diferencia y en el segundo se ve que consistentemente existe una diferencia entre blancos (no latinoamericanos) y negros. Pero en los datos del primero donde no se ve ninguna diferencia en la incidencia de diabetes entre razas, utilizan una muestra de datos con una diferencia de 7 años entre mujeres negras y blancas, teniendo las segundas 44,6 años en promedio. Es de conocimiento general que es en el tramo entre los 30 y los 40 que la mayoría de blancos desarrollan diabetes, así que sus conclusiones no creo que se sostengan suficientemente. En cambio, en el estudio del NHIS 2003, la diferencia de edad es de apenas medio año (alrededor de 34 años), viéndose en el mismo una diferencia considerable entre razas una vez separamos por nivel de renta.

    Es de suponer por tanto que los humanos de origen europeo son quienes han tenido una mayor adaptación a una dieta occidental y por eso la incidencia de enfermedades de la civilización es menor

    Además de la epidemiología que compara poblaciones y nos puede dar una idea de las diferencias genéticas y su relación con las diferentes enfermedades metabólicas, tenemos algunos genes identificados que afectan directamente a nuestra dieta.

    • El gen de persistencia de la lactasa: Tras la lactancia, los mamíferos dejamos de ser capaces de metabolizar la lactasa. El consumo de leche no fue extendido hasta la domesticación de los animales, y la tolerancia a la lactosa apareció en primer lugar en el este de Europa y en algunos otros lugares de modo independiente [3] como la India, Arabia o el este de África. Actualmente este gen se encuentra en un total del 35% de la población de la Tierra [4], dependiendo fuertemente de la etnia: los nativos americanos en rara ocasión toleran la lactosa, mientras que en el norte de Europa es relativamente común.
    • Amilasa: Entre los cambios de alimentación del ser humano, se encuentra entre ellos el de un aumento de hidratos de carbono utilizando féculas como tubérculos. Una de las adaptaciones fue desarrollar un mayor número de copias del gen relacionado con la amilasa salivar. Se ha encontrado de hecho una relación entre la obesidad y el número de copias de dicho gen [5].
    Aún así hay que tener en cuenta que las adaptaciones posteriores al paleolítico no están diseñadas para la longevidad del ser humano sino para la supervivencia hasta la reproducción. Se cree que si los seres humanos nos hemos adaptado para ser capaces de ser funcionales bien pasada nuestra edad fértil es como soporte de sabiduría en las viejas tribus y como forma de paliar la gran mortalidad infantil. Pero tras la inserción de la agricultura y la ganadería el ser humano dejó de depender de los ancianos para la prosperidad debido a un aumento de la natalidad. Es decir, los cambios genéticos a partir del neolítico han ocurrido en un contexto diferente en el que los humanos convivíamos con los demás en una explosión demográfica en donde los ancianos dejaron de ser necesarios como lo eran durante el paleolítico.


    [1] Flegal KM1, Carroll MD, Ogden CL, Johnson CL. Prevalence and trends in obesity among US adults, 1999-2000. JAMA. 2002 Oct 9;288(14):1723-7.
    [2] Wild S., Roglic C., et al. "Global prevalence of diabetes: Estimates for the year 2000 and projection for year 2030". Diabetes Care. 2004 May;27(5):1047-53.
    [3] Ingram CJ, Mulcare CA, Itan Y, Thomas MG, Swallow DM. 2009. "Lactose digestion and the evolutionary genetics of lactase persistence" Hum Genet 2009 Jan;124(6) 579-91. Epub 2008 Nov 26.
    [4]  M. Leonardi, et al. ''The evolution of lactase persistence in Europe. A synthesis of archaeological and genetic evidence''. International Dairy Journal 22 (2012) 88-97
    [5] M. Falchi, et al. Low copy number of the salivary amylase gene predisposes to obesity. Nature Genetics 46, 492–497 (2014) doi:10.1038/ng.2939
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    viernes, 25 de julio de 2014

    Barefoot y calzado minimalista: Entrevista a Daniel Ruiz

    No en vano, cuando se habla de llevar una dieta paleolítica, sus seguidores se refieren más bien a un estilo de vida paleo. ¿Pero a qué se refieren? Si tomamos la hipótesis evolutiva, las posibles agresiones del mundo moderno a nuestra salud no son necesariamente únicamente la dieta. Existen factores que también nos afectan profundamente, como el estrés, unos malos hábitos de sueño o, lo que tratamos hoy, tratar de evitar y revertir los cambios biomecánicos que el uso del calzado convencional provocan en nuestros pies y nuestra técnica de carrera.

    Para hablar del tema, os traigo a Daniel Ruiz Collado, un fisioterapeuta experto que lleva ya un tiempo trabajando con el calzado minimalista (éste es, el calzado que resulta amable para nuestros pies y nuestra pisada) tanto para los clientes de su clínica como para sí mismo.

    Diferencia de técnica de carrera, forzada por el uso de calzado moderno
    ¿Qué es el barefoot running?
    Tomando el término en sentido literal, barefoot running es talmente eso: correr descalzo. Pero dentro de la disciplina también se incluiría lo que es correr con calzado minimalista.

    Para los que pudieran no saberlo, ¿a qué te refieres con calzado minimalista?
    Es un tipo de calzado que no tiene ningún tipo de soporte ni amortiguación. Es muy flexible y con más espacio para los dedos. De hecho hay gente que dice que el calzado minimalista es más ancho, pero en verdad deberíamos pensarlo en el sentido opuesto: el calzado habitual es demasiado estrecho.
    • Debe ser flexible, ha de ser capaz de doblarse tanto longitudinalmente como transversalmente
    • Debe ser ligero
    • Espacio suficiente para que los dedos se puedan expandir
    • No debe tener soporte ni amortiguación, su grosor debe ser mínimo
    • La pendiente, la diferencia de altura entre la punta y el talón, tiene que ser de 4 milímetros o menos, a comparar con las típicas zapatillas tienen actualmente una pendiente de entre 10 y 12 milímetros
    Cuando se piensa en este tipo de calzado, muchos pensamos en las famosas 5 Fingers
    Las Vibram 5 Fingers son muy llamativas por tener los dedos separados, pero no son el único modelo de zapatillas minimalistas. Las hay que no tienen los dedos separados e incluso hay algunas marcas que las venden para el día a día e incluso para vestir  formal. También tienen mucho tirón, cada vez más, las sandalias llamadas Huaraches, inspiradas en el calzado tradicional de los indios Tarahumara, y llamado de la misma forma.

    Atendiendo a las características que has dicho, se me ocurren por ejemplo las famosas Converse, que tienen apenas suela amortiguada y son muy flexibles. ¿Podríamos considerarlas minimalistas?
    Ésta es una pregunta que me hacen mucho. Las converse tienen ciertas ventajas, son relativamente flexibles, aunque el calzado minimalista se debería poder doblar prácticamente como un calcetín y no tiene pendiente. Pero tiene dos problemas, el primero es que la horma, la anchura en donde los dedos, es demasiado estrecha limitando la expansión de los dedos. Además, su suela es demasiado gruesa. Las vibram 5 Fingers, por ejemplo, tienen una suela de 4 milimetros de grosor. La mayoría de calzado minimalista oscila en grosor entre los 5 y los 15 milímetros, a excepción del calzado de montaña que cuenta con protección extra, como taco.

    ¿Entonces un calzado que cumpla tales características será más beneficioso para los corredores?
    No exactamente, más que decir que el calzado minimalista es beneficioso, deberíamos decir que el calzado convencional puede ser perjudicial.

    Arriba podemos ver los pies de alguien que nunca ha llevado zapato convencional y abajo los de alguien que siempre ha llevado zapatos. No lo sabemos, pero nuestros pies están en verdad deformados por el uso de calzado.
    ¿Cuáles son los problemas del calzado convencional a la hora de correr?
    El hecho de ponerse un calzado amortiguado, a nivel mecánico y anatómico, provoca ciertos cambios en la técnica de zancada que a la larga pueden producir lesiones.

    Por ejemplo, el hecho de que el calzado convencional tenga una mayor pendiente, mayor rigidez y una amortiguación, va a provocar que a la hora de correr nuestro pie haga lo que el zapato quiere y no lo que nuestro pie debe.  Uno de los cambios mecánicos más importantes es el correr realizando pasos más grandes, de manera que aterrizaremos utilizando el talón y con la rodilla extendida. Hay que recordar que el peso recibido a la hora de correr por la superficie de apoyo puede ser de hasta tres veces el peso del individuo. Así que incluso en una carrera corta, el peso que gestionan las articulaciones es demasiado grande. Además, el calzado amortiguado provoca que echemos el centro de gravedad hacia adelante y que nuestra cadencia de zancada sea menor, teniendo más tiempo los pies en contacto con el suelo, provocando, según se ha comprobado en literalmente decenas de estudios una reducción del rendimiento y un mayor gasto energético.

    Por tanto, si utilizamos un calzado minimalista vamos a quitar las limitaciones del calzado convencional, pero no por utilizarlo vamos a empezar a correr bien automáticamente.


    Bien, a eso iba a ir. Imagino que no basta que yo ahora vaya a una tienda de deporte, me compre por ejemplo una de esas Five Fingers y salga a correr.
    No, no, en absoluto. La cuestión es que al cambiar a un calzado minimalista, tenemos que volver a aprender a correr. Se trata de una adaptación a nuestra técnica de carrera para que sea lo más fisiológica posible y readaptar las estructuras que van a ser más importantes en la carrera, pies y rodillas.

    Sobre todo hay que ir con cuidado con los pies, porque si no realizamos ningún tipo de adaptación corremos riesgo de lesiones el día en que se empieza a correr con un calzado minimalista, ya sea en el tendón de Aquiles, en el tríceps sural o incluso una fractura de la cabeza de los metatarsianos. Esta es una de las típicas quejas que exponen los detractores, pero la realidad es que el riesgo de lesión es muy, muy bajo si se realiza el proceso de adaptación de forma coherente y de mano de un profesional cualificado.
    (Nota del entrevistador: Daniel Ruiz ofrece servicios de asesoría para iniciarse en el Barefoot Running en su clínica en Cornellá de Llobregat)



    Lesiones provocadas por el uso de tacones (podéis hacer click en la imagen para agrandarla)

    ¿Y qué hay del calzado para el día a día? No todos salimos a correr, pero todos sin lugar a dudas caminamos
    Por supuesto también afecta. Unos pies que nunca han llevado calzado convencional son mucho más anchos, no acaban en punta, presentan dedos más separados y son mucho más flexibles en la zona del empeine. Creemos que lo natural es que nuestros dedos se junten por la punta y que nuestro pie sea relativamente rígido, pero en verdad se trata de una deformación provocada por el uso continuado de calzado inadecuado. Ya no hablemos del uso de tacones que resultan fatales para la salud de nuestros pies, así como otras articulaciones y columna, provocando múltiples daños en la postura, en las articulaciones, en los tendones y en el mismo pie. También se ha comprobado cómo el uso continuado de zapatos de tacón genera problemas en cuanto a la circulación de las extremidades inferiores.

    Comparación del pie de un bebé con el de un individuo que nunca ha llevado calzado convencional. Gracias a Noa por prestarnos esta foto con tanta alegría y a Irene y a David, sus padres, por las imágenes que nos hacen llegar
    Basta fijarse en el caso de los bebés, cuyo pie se mantiene intacto de las deformaciones debidas al calzado y tiene las mismas características de un pie que siempre ha ido descalzo o con calzado minimalista.


    Fin de la entrevista

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    Permitidme terminar la entrevista para agradecer a Daniel el haber accedido a ayudarme y explicarme, además de ofrecerme todas estas imágenes y multitud de enlaces sobre el tema del barefoot running. Un mundo que, sinceramente, me ha parecido siempre muy interesante (¿será porque siempre he odiado llevar zapatos desde niño?).

    Para terminar, os pongo algunos enlaces interesantes:


    Referencias científicas (tenéis más en el artículo de NatuOrigen):
    Cortesía de "Nicolás Flamel". La fuente original de las ímagenes de pies de aborígenes:


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